
Este pesificado cronista fue enviado ayer a las calles de Buenos Aires para hacer un relevamiento sobre la falta de billetes verdes en el mercado. La verdad, me hizo acordar a aquellos días de enero/febrero de
2002. Los bancos tienen sus cartelitos anunciando la falta de moneda norteamericana y el único que dijo tener "algo" (un
Galicia de
Av. Rivadavia) puso como excusa para no operar, que sólo le cambiaba a sus clientes. Las casas de cambio preocupaban por la cantidad de gente que aguardaba ser atendida. El
Noterodeapie tomó la clásica calle florida y no encontró un sólo arbolito que pretendiera menos de 3,55 por cada dólar. Es cierto, la pesificación no llegó nunca al inconsciente argentino, estamos más dolarizados que la
Reserva Federal de los
EE. UU.
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