
Resulta que mientras se montan guardias (así es como se conoce en el argot periodístico a la esperas para hacer notas) en cualquier cobertura, como en este caso que les cuento, la primera jornada del juicio oral por la tragedia de
LAPA en
Comodoro Py, se suelen tejer charlas más que interesantes. Algunos próceres de la calle son escuchados con atención por los más jóvenes que quieren saber más del oficio de ser cronista. Fue
Julio Bazán quien contó, con su tono de crónica dramática, que cuando cubría para
Canal 13 el caso
María Soledad Morales en
Catamarca en los '90, eran fustigados y perseguidos por el gobernador
Saadi y sus muchachos. Una mañana una compañera del equipo encontró sangre en el baño del hotel donde paraban. Desde allí sus compañeros llamaron urgente y aterrorizados a los policías de
Patty, que en ese momento había sido convocado por
Patilla para "resolver" el caso, y también a jueces, peritos, etc. Por supuesto se realizaron todos los análisis de rigor y se llegó a una sola conclusión; la sangre hallada, era la tinta que habían desteñido un par de pantuflas.
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