martes, 3 de febrero de 2009

Libertad de expresión cuando conviene

La verdad que el cercenamiento de los medios encarados por los Kirchner es un hecho objetivo e indiscutible, ahora que quien se muestre como exégeta de las libertades y las instituciones sea Nelson Castro es tragicómico. Este señor hace un mes y medio no esbozó comentario alguno sobre la actitud siniestra que el Grupo Clarín tuvo y tiene con los trabajadores que sólo pretendieron votar delegados para que de una vez por todas se respeten sus derechos como trabajadores de prensa. Se llamó al silencio también con los terribles despidos que hubo en TN. Tampoco dijo nada sobre la conformación ilegal del monopolio que agrupa a Multicanal y a Cablevisión. Calló y calla sobre la contaminación que produce Papel Prensa en San Pedro.
Esta larga lista de hipocresías, que en el caso del neurólogo podría seguir hasta mañana, me hizo acordar el incidente entre Graña y Guiñazú. En una oportunidad, Magda en la mesa de Chiquita Legrand no paraba de atacar al inescrupuloso Rolando por su participación en el levantamiento de los ciclos de Diego Gvirtz de América TV. Cansado, Rolo le espetó con una mirada asesina: "Que yo sepa Magdalena, vos no dijiste nada cuando trabajabas para el Grupo Clarín y allí en el diario echaron a un montón de trabajadores"........Trastabilleando y descolocada Magda respondió con un: "es una empresa privada y puede tomar las decisiones que quiera, por qué iba yo a decir algo".
Queda claro que estos tipos tuvieron laburo constantemente porque supieron siempre a quien tienen que pegarle y a quien no. Castro y Guiñazú, entre otros tantos, saben que indefectiblemente el kirchnerismo pasará...pasará y Clarín siempre quedará...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

muy cierto notero, felicitaciones desde Mendoza. Maribel Saer

Anónimo dijo...

Puede ser que no haya uno como la gente!! Lalo Casiglia ¡aguante el Notero viejo!!!

Aguilucho dijo...

Excelente.
Y agrego el incidente al aire entre Magda y Pablo Llonto, cuando la conductora se puso loca porque Llonto dice que que la señora de Noble se apropió de hijos de desaparecidos.

Gustavo Masutti Llach dijo...

Ojo. La censura se denuncia cuando no te dejan decir algo, si vos callás por el motivo que fuere (no te conviene o no tenés valor) en todo caso será autocensura.
Lo condenable es que a Nelson Castro lo saquen del aire, punto. Si no, suena a justificación por descalificación de la víctima. Si el tipo se lleva una buena indemnización u ocultó algo en el pasado, es tema de otra discusión, que no justifica la censuar. Muy bueno el blog.

G.A.M.L
Hombresderadio.blogspot.com