
La impresentable detención de
Rubén Sobrero y otros trabajadores del
Sarmiento es la gota que rebalsa el vaso de la inescrupulosa actividad del
Jefe de Gabinete, Aníbal Domingo Fernández. ¿Quien cree que es este señor?. La
Presidenta de la Nación ya no debería sostener más a semejante personaje dentro de su gobierno. Como una metáfora de la
Argentina, el hombre del Sur, con graves antecedentes penales, ocupó los principales cargos ejecutivos del país y todavía se mantiene indemne amparado por sus fueros. De ser
prófugo de la justicia allá por el año '94, cuando era intendente de
Quilmes, pasó a ser
Secretario de la Presidencia de
Duhalde y
cómplice político de las muertes de Maximiliano Kosteki y Dario Santillán. De ahí y sin mediar paréntesis, el hombre se subió al carro del kirchnerismo y empezó su maratónica carrera de ascensos inauditos:
Ministro del Interior,
Ministro de Justicia,
Jefe de Gabinete, y ahora lo quieren convertir en senador ¿en que planeta estamos?. Más de un pelotudo justifica los desaguisados de
Fernández diciendo que es un "vivo bárbaro", un "soldado" que cualquiera quisiera tener entre sus filas. Boludeces que afirman los clásicos filósofos de bar criados en el marco de la "viveza criolla" y que sueñan con que alguna vez la vida les de un poquito de poder (
Dios nos libre). Claro, hablamos de "el sueño argentino", como le ocurrió a
Anibal; de delincuente común a jerarca político que goza de toda la impunidad... así estamos. Este ex duhaldista acérrimo profirió desde los estratos más altos del poder las acusaciones más delirantes e irresponsables que funcionario alguno haya hecho contra trabajadores y políticos opositores. En los casos de la quema de la estación de
Haedo y los sucesivos ataques a formaciones del tren del oeste,
Fernández culpó intempestivamente a laburantes del ferrocarril, a militantes del
Partido Obrero, y para rematar, cometió la hijaputez de asociar el estreno del excelente documental de
Pino Solanas,
La Próxima Estación, con la supuesta actividad incendiaria del legendario director y líder de
Proyecto Sur ¿en qué cabeza cabe semejante patraña?... ¿se puede ser tan cínico?. Lo cierto, es que todas las querellas iniciadas por los imputados contra este nefasto sujeto terminaron en la nada porque el muy cobarde nunca se presenta en la justicia escudado en los cargos que el poder le ha otorgado.
Fernández no entiende que, al menos para la tribuna, el
Poder Ejecutivo y el
Judicial tendrían que ser independientes ¿cómo va a salir él a acusar? ¿quién es
Stalin?. Además el jefe de los ministros nunca criticó a las empresas privadas que administran los trenes y que tienen la responsabilidad absoluta en la desidia que se vive en el transporte metropolitano de vías. Tampoco, salvo
Magnetto, le tocó un pelo a la caterva de víboras, más conocidos como empresarios, que viajan en "tren" de negocios en el
Tango 01, cada vez que la
Jefa de Estado sale de gira. Hay van los de siempre: los
Soldati, los
Roca, los
Pérez Companc, los
Bunge y Born, los
Brito, los
Macri, etc, responsables de todas las tragedias de este ispa.
Igual por las dudas aclaramos, no es lo mismo que a este chanta lo ataque
Sobrero,
Pino,
Altamira,
Donda,
De Gennaro,
Castillo,
Pitrola,
Stolbizer, etc, que lo hagan reptiles tales como
TNbaum,
Sloto,
Castro,
Moráles Solá,
Majul,
Grondona, Biasatti, María Laura,
Roberto García,
Leuco,
Eliaschev, etc, etc. Estos muchachos tienen otros oscuros intereses en el medio. Lo mejor que le podría pasar al
"Cristinismo" para renovarse es sacarse de encima a este lastre del pasado.
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