miércoles, 26 de diciembre de 2012

El Gobierno niega la desigualdad social mientras Clarín pasa de los saqueos a las ventas en los shopping

Las voces discordantes que se oyeron en las últimas horas giraron en torno a tres puntos: uno que afirma que los saqueos de los últimos días fueron el resultado de las malas políticas sociales del Gobierno y su debacle económica. El segundo afirma que es así en parte pero que también hubo quienes fogonearon la avanzada sobre los supermercados. La contra cara de estos dos argumentos, proveniente de las usinas editoriales gubernamentales, sostiene que todo fue armado por un grupo de conspiradores golpistas que pretende derrocar a CFK, entre ellos estarían Moyano, Barrionuevo y Michelli. Esta última teoría, según los operadores oficiales y entre otras cosas, se basa en que los que saqueaban sólo se llevaban LCDs, plasmas, computadoras, bebidas caras y otros elementos que no hacen a los artículos de primera necesidad de un pobre. Primero hay que decir que en nuestro país no hubo ningún saqueo que no estuviera previamente organizado. Siempre pequeñas células ordenadas fueron la punta de lanza para que quienes sufren necesidades de verdad aprovecharan el camino libre y obtener así lo que nunca alcanzarán por sus propios medios económicos. En el '89 y en el 2001 esas logias tuvieron la respuestas de miles de personas que atravesaban una situación terriblemente acuciante. Esta vez no fue tan así pero quedó demostrado que más allá de la irregular asistencia social que brinda el Estado, hay una gran mayoría que está fuera del sistema de consumo que propone este modelo kirchnerista. La justificación que afirma que hasta un punto es lícito robar comida y no artículos de lujo es una falacia. Cuando alguien entra a un supermercado a saquear no sale a pasear por las góndolas y a elegir que se lleva y que no, toma lo primero que tiene a la mano: una ristra de ajos, unas gaseosas, un televisor, una PC o cien gramos de mortadela. Más allá de eso, es sabido que en una sociedad desigual, uno de los vértices vinculados a la delincuencia es precisamente la exclusión y las diferencias sociales. El hecho de que una gran cantidad de familias no tengan acceso, no sólo a la "comida gourmet" que come la clase media y alta, sino también a las tecnologías provoca desigualdad. No sólo la alimentación es un ítem para dividir las aguas en la estructura de una sociedad. En un mundo donde la publicidad bombardea todo el tiempo con eso de que tener lo último en avance tecnológico es síntoma de bienestar, de status, ¿por qué alguien que está afuera de esas posibilidades no va a desear tener lo que añoran todos?... ¿por qué sólo pensaría en comida?. Esa es otra forma de denigrar al que está marginado del mercado. Ese tipo en lo único que puede pensar, según estos prejuicios de clase, es en saciar su apetito voraz con lo que venga y nada más, como si fuera un animal. El resto de las cosas no existen para él porque ni siquiera podría dominarlas por su misma falta de educación. Con ese lenguaje connotado de discriminación habló, entre otros, el Jefe de Gabinete, Abal Medina, un  tipo al que si su famoso tío Fernando viera o escuchara, cagaría a trompadas sin mediar explicaciones. Volviendo al principio mucho hay de cierto en los argumentos que usa Moyano y su troupe corleónica para castigar al Gobierno. Ocurre que si el que dice que este país no puede tener pobres después de haber crecido a tasas chinas durante ocho años, estuvo casi todo ese tiempo aliado a esas políticas económicas antipopulares, la cosa no tiene sustento, pasa a ser una chicana coyuntural. Eso es lo que ocurre con estos sindicalistas mafiosos, hoy convertidos en multimillonarios empresarios que andan rodeados de matones a sueldo y que en realidad tienen intereses que nada tienen que ver con defender los derechos de los trabajadores.
Por su parte, el partido Clarín y su red de medios cuasimafiosos, como no podía ser de otra manera, dispuso un show especial y en vivo para aterrorizar a la clase media autóctona. Escenas de corridas, gente encapuchada con changuitos repletos, tiros, piedras, palos, represión policial, etc, etc. Un 2001 de cabotaje para meter presión en las altas esferas y asegurar que todavía puede jugar en primera en caso de tener que facilitar la salida de algún gobierno. La denuncias de los impresentables Berni y Abal Medina son avezadas paro no hay que olvidar el mini piqueteo que organizó la gente del "Momo" Venegas cuando este cayó detenido por la causa de los medicamentos, tampoco la quema de urnas en Catamarca cuando Barrionuevo no pudo ser candidato a gobernador. Esto demuestra que los muchachos tienen un pequeño poder de movilización para el caos, capacidad que puede tener o no repercusión general en otros sectores. Por último para cerrar el posteo hay que destacar lo más delirante de estos días. El canal de "noticias" TN, así como hizo un programa ómnibus con los saqueadores como protagonistas, visto y considerando que la cosa no superó sus expectativas, el lunes montó otro espectáculo similar pero diferente. Móviles en vivo mostraron todo el día como la gente de clase media reventaba sus tarjetas y ahorros en los shoppings aprovechando las ofertas de Navidad y Año Nuevo. Esto demuestra que Clarín si quiere y según las circunstancias, un día monta un show apocalíptico para atemorizar a sus televidentes y al otro día "informa" a la clase media lo que quiere escuchar, donde están los precios más bajos para sumarse a las virtudes del modelo consumista. Parece una paradoja pero no la es, el Grupo sabe hace décadas cuales son los fantasmas y deseos de la franja media del país, hacia allí apunta y desde ahí opera para tener siempre cautivo culturalmente al sector que le ha dado el sustento para mantener el poder que todavía y a pesar de todo conserva.    

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Además, otra cosa: Como diría el filósofo de nuestro tiempo, Homero Simpson "US$ 20 compran mucho maní". Asi que es mejor negocio robarse un LCD, venderlo y comprar (mucha) comída con la venta

Anónimo dijo...

compañeros, con las fotos de primer plano de los saqueos les están dando una alegría a los servicios. por favor tengan una política de seguridad para los sectores populares.

Anónimo dijo...

No soy quien para calificar el artículo, pero igual me mando: excelente.
Antonio

Anónimo dijo...

HOLA NOTERO : ante todo creo que cuando Cristina no este en el gobierno mucha gente se va a lamentar por no haber acompañado el proyecto ( desde el lugar que cada uno haya estimado pertinente ) yo soy peronista pero no estoy en el PJ , creo con toda humildad que el recambio del proyecto vendrá por derecha y siempre ese espacio usó la ultraviolencia para consolidarse ( campaña del desierto , semana trágica , fusilamientos de La Forestal , fusilamientos de la patagonia , represión del 55 y 56 , represión del 76 ) . El proyecto de Cristina es falible pero la derecha solamente espera su oportunidad para vengarse, saludos de un K . TOMÁS GIGLI

Juan Agustín Maraggi dijo...

De los saqueos del hambre, a los saqueos de las tarjetas de crédito.
Muy buena la nota.
Abrazo!