
El deseo más oculto de la oposición resentida y de los grupos económicos que odian al kirchnerismo, más que nunca luego de la paliza electoral, es verlo tirando la toalla en lo inmediato. Nosotros, desde este blog siempre fuimos críticos a la gestión reformista de
Néstor y
Cristina, tenemos muy claro, a pesar de las políticas asistencialistas, que
la brecha entre ricos y pobres fue siempre en aumento. En estas pampas siguen ganando los mismos de siempre, zafando algunos, y quedando afuera la mayoría. En el modelo "nacional y popular" de esta administración, la teoría del derrame y consumo no va a cambiar nunca la matriz desigual de producción que fomenta el establishment. De todos modos, siempre reconocimos la impronta cultural que fomentó el gobierno, a pesar de que fue para sostener su poder.
Kirchner fue el único
Presidente que se animó a enfrentar a algunos sectores concentrados de la economía y a otros operadores encargados de formatear las mentes de la sociedad, tal es el caso del nefasto
Grupo Clarín. Aunque no se metió con los responsables intelectuales del genocidio que se ejecutó entre el
'74 y el
'83, nos referimos a empresarios "nacionales", banqueros, financistas y multinacionales, al menos avanzó algo sobre el brazo militar ejecutor. Cosa que simbólicamente dio una impronta totalmente diferente a lo actuado hasta el
2003. Esos sectores que hoy siguen siendo beneficiados por
"El Modelo" igual no perdonan esos pequeños avances sobre sus intereses. Por eso el onganista
Mariano Grondona sigue en televisión diciendo cosas como estas:
"cada diez años hay una crisis en la Argentina, con gobiernos peronistas, radicales, militares, quien sea. Es porque cuando se alcanza el poder se dice como la Ferrari; es mío, es mío y es mío... ahí es cuando todos los demás actuamos en consecuencia para que eso se termine"... (gua...gua...guaaaa). El hombre está acostumbrado a voltear gobiernos y lo dice ya, sin tapujos. Además tiene a una troupe de personajes siniestros que trabajan para desgastar a la administración de
CFK. Hablamos del
Chicago Boys: Alfonso Prat Gay, del novio de
Luli:
Martín "endeudamiento" Redrado, de
González "derrota" Fraga, del
Jacobo Winograd de los economistas:
Roberto Cachanosky y de "operadistas" (mezcla de operadores y periodistas) de cartón como el empleado de
Francisco de Narváez en el
Cronista Comercial,
Fernando González. También hay rastreros de la escuelita de los
Saguier como
Martín Kanenguiser, un "visionario" que además de escribir sandeses en
La Nación publicó un libelo titulado
"El fin de la ilusión",
un manifiesto antik que en la tapa azul tiene una
K humeante que se va degradando en el aire... con esta creatividad
Andy Warhol se retuerce en su tumba muchachos!!. Lo más triste y loco es que esta logia repite las mismos discursos y visiones proféticas en materia económica que
publica SEPRIN, el caricaturesco portal de los
Espías Bond del subdesarrollo. La semana pasada el titulo era
"Continúan los rumores de pesificación de los depósitos en dólares.....". ¿Se puede ser tan cínico e irresponsable para hacer circular este pescado podrido sin pensar en los males que nos puede acarrear a todos los argentinos??. Bueno sí!!... al parecer se puede. Estos tipos pueden ser esto y muchas cosas peores. Lo único que nos queda, sin caer en el discurso único que a veces quiere plantear el kirchnerismo, es evitar darle aire a esa caterva de golpistas y permitir la discusión y el debate que propone la oposición progresista... ojo!... progresista en serio...
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