martes, 26 de abril de 2016

Marcos Peña y Triaca superaron los viajes a la estratosfera del Carlo y el "les di ficción" de Fariña

Difícil de creer que algo podía superar las "ruedas de prensa" en la puerta de la casa de Corach en épocas del Menemato, cuando el inefable ministro de la mentira salía tempranito a marcar la agenda del día en contraposición a los diarios y medios en general que ya le habían soltado la mano a su jefe. Hay que reconocer que el señor feudal Capitanich y el corleónico Aníbal nunca pagaron los derechos de autor para usar esa misma estrategia "comunicacional". El chaqueño se dio el gusto de romper un Clarín en cámaras, aclaramos que nosotros hubiéramos hecho un asado en vivo, y Fernández con cara de agotado contaba sin piedad las festicholas del asesinado fiscal Nisman, que por cierto eran ciertas, pero andar contando la vida íntima de un tipo a las 7 de la mañana en la puerta de Casa de Gobierno?... como que no daba no?. Pero bueno, todo eso ya es anécdota, ni siquiera histórica pero siempre la realidad supera a la ficción del pasado. Ayer a la tarde todo aquel que pasara frente a un televisor seguramente vio a un dúo incomparable para la tragicomedia: un flaco de jopo blanco con cara de pocos amigos y nervioso que es increíblemente jefe de gabinete de ministros de La Nación (si, del diario), y un muchacho más obeso con gesto invariable que oficia las veces de ministro de trabajo, también del matutino porteño. Fueron 36 minuto y 38 segundos en los que el stand up mundial pasó vergüenza a escala universal. Sin que se le moviera un pelo Marcos  Peña arrancó diciendo que "no hay un proceso de destrucción de empleo en la Argentina". Debe ser que está ocurriendo en una dimensión paralela, porque lo números que tiraba su partenaire de la cartera ¿laboral? y de manera inmutable afirmaban nuestra teoría: esta gente está mal del bocho. Esa idea clarinetista de "Macri hace todo bien pero NO SABE COMUNICAR",  es una guitarreada muy berreta pero que, es digno reconocer, el Oligopolio desde sus usinas del pensamiento básico impone como ninguno. El Gran Grupo ¿Argentino? es insuperable a la hora de bajar una idea madre, quizás compleja, a tierra, a la cocina de "Doña Rosa", como decía Neustadt, y ni que hablar para estigmatizar y denigrar a sus propios consumidores. Un maridaje que sólo se explica con el concepto del Síndrome de Estocolmo. Uno sabe que Clarín le miente, pero que mejor mentira que esa que nos da "placer", un placer hasta sadomasoquista... un deseo inconfeso de que nos digan lo que queremos escuchar y hasta que nos bauticen con los adjetivos calificativos que ellos quieran para dividirnos siempre: "La Gente", que sería ese colectivo al que conocemos como "la clase media" y que cumple los cánones de quienes no joden y se adaptan al sistema, "Los Piqueteros": todo lo contrario a la categoría anterior, los inadaptados que cortan calles porque si, porque son negros, vagos, sucios y malos. No lo hacen porque tienen reclamos como comida, trabajo, vivienda o cualquier necesidad básica insatisfecha, no sólo porque tienen caca en la cabeza. Después están los elementos más detestables del esquema de dominación: los delincuentes comunes, odiados hasta el asco por los delincuentes de guantes blancos de esas corporaciones con brazos incomunicacionales como el Partido Clarín y sus satélites naturales. Allí figuran "Los Motochorros", "Los Quemacoches", "Los Rayaautos", "Los Boqueteros", esos seres infrahumanos que según ellos nos invadieron desde otra planeta por causas sobrenaturales y son responsables de "Las Salideras", "Los Ataques de Pirañas" y otras aberraciones increíblemente nunca están asociadas a los que están en la cima de la pirámide del poder. Precisamente esos que necesitan este tipo de cosas para tener cada vez más fuerzas represivas (públicas y privadas) que garantizan gastos siderales y ejércitos que defiendan sus injustificables privilegios. Por todo esto no nos puede sorprender que dos personajes circenses avalados por todo este esquema de cosas salgan a darnos una ficción fariñana, tampoco creíble, que supera aquella frase del "Riojano Maldito" sobre la plataforma que desde Córdoba iba a permitir viajar en hora y media a Japón, Corea o cualquier parte del mundo. Peña y Triaca dieron un espectáculo digno de Woody Allen, dibujaban números que en teoría daban a entender que en vez de perder puestos de trabajo había ocurrido todo lo contrario, estos se generaron desde el 10 de diciembre. Inclusive en el éxtasis del delirio, el advenedizo "Marquitos" se atrevió a decir que en el segundo semestre del año, y lo que siga, se van a producir millones de empleos, lo de la estratosfera, una joda!!!!. La "Gente" los miró incrédula por TV pero salvo "Los Resentidos", esa otra franja de insurgentes peligrosos, prefirió tomar la mentira para terminar el día con un engaños piadoso más. Los cronistas periodísticos en la Rosada se miraban escépticos y no hicieron más que indagar pelotazos que la dupla devolvía con reiteradas y aburridas cifras traídas desde algún lejano punto de la galaxia. Si están constipados, les proponemos que se banquen la pseudoconferencia de prensa de la muchachada estratosférica, sino cierren la 3, la 5, la 6, la 7, la 8 y la 9, y salgan a buscar el bar más cercano para beber hasta olvidarlo todo, acá va:
   

1 comentario:

Cholo Miseravle dijo...

Cual es el sueldo promedio en canal 13/tn?