Superando su absoluta falta de capacidad para opinar sobre cualquier tema, el ladero de Daniel Hadad se ha transformado en todos estos años en un personaje "de culto bizarro", tanto para el fachoburgués porteño como para el progre criollo. Si señores!, con su verba limitada, su cara de buchón de la maestra, de botón de seccional, de batidor de cuarta, el "Edu", como le dicen sus nuevos "admiradores" secundarios, ganó popularidad gracias a esa impronta reaccionaria que supo imitar a los tacheros que le tiran al pasajero "a estos negros habría que matarlos a todos". El logró la capacidad de decir esto y mucho más sin decirlo nunca. Feinmann, producto de Clarin, sería el mejor reemplazante de Robert De Niro si se llegase a hacer una remake de Taxi Driver. Igual después arruga, lean acá...Lo extraño de todo esto, es que a pesar de que ya la mayoría lo toma en joda, aún el tipo genera la ira del arco kirchnerista acostumbrado a defender discursivamente (y nada más que discursivamente) las posturas progresistas más hipócritas.
El jueves 9 de septiembre, los integrantes del programa 678 sostuvieron un extraño debate.
Uno de los invitados, Lucas Carrasco, que trabaja en el semanario Miradas al Sur, dijo:
“Tengamos en cuenta que Eduardo Feinmann, que es asqueroso!!, está a favor del Gobierno, pero porque le pagan, obviamente”.
El panelista, Orlando Barone, señaló:
“Bueno, eso prueba lo que hablamos recién de mercenario”, refiriéndose a Eduardo Feinmann
“Tengamos en cuenta que Eduardo Feinmann, que es asqueroso!!, está a favor del Gobierno, pero porque le pagan, obviamente”.
El panelista, Orlando Barone, señaló:
“Bueno, eso prueba lo que hablamos recién de mercenario”, refiriéndose a Eduardo Feinmann
El otro invitados, Lito Vitale, acotó:
“¿Por qué le pagan a él?, es una guita muy mal invertida, la verdad”.
“¿Por qué le pagan a él?, es una guita muy mal invertida, la verdad”.
En ese preciso momento, y temiendo que a Lucas Carrasco se le saliera la cadena como aquella vez en Duro de Domar ¿se acuerdan?, Sandra Russo increpó a Carlos Barragán, que estaba supliendo a Galende en la conducción del programa, con un nervioso "Conduzca Barragán... conduzca!!!"






