viernes, 3 de marzo de 2017

El día que el apellido Vanucci pasó a ser sinónimo de cinismo!

En "El país del no me acuerdo" la mayoría ya regaló impunidad a los malandras que vaciaron el Grupo 23. Primero obviamente lo hicieron las instituciones de ¿nuestro? país: el Poder Judicial, Legislativo y Ejecutivo. El tema es que los pueblos que olvidan su pasado, ni que hablar si es el reciente, es muy probable que les pase lo mismo (o peor) en un "Eterno Retorno" nietzscheano y rajen a más de 5 mil trabajadores de prensa de medios de comunicación clásicos y los mal llamados alternativos. Mientras el triste show de gente que queda en la calle continúa sin más, Victoria Vanucci se pasea por las calles de Miami con su multimillonario marido, Matías Garfunkel, y lo mismo hace Sergio Bartolomé Szpolski y sus muchachos amigos de la SIDE, ahora bautizada AFI (Administración Federal Impune): Juan José Gallea, Darío Richarte, José María Olazagasti, la turquita Majdalani, y el inconfesable "jefe" de todos, Enrique "Coti" Nosiglia. Lo peor de todo es que los burócratas de los sindicatos que deberían defender a los laburantes de las empresas de in-comunicación entregan a su gente haciéndose los boludos, y para rematar, aquellos de los que se esperaba que cambiaran las cosas van por el mismo camino de mierda. Los colegas que aún tienen empleo están tan confundidos que creen que la única forma de que no los echen a patadas en el culo a la calle es ser más serviles... pobres!... ¿qué otra cosa les puede quedar?...